Impunidad ambiental, fracking y relato


PETROLEO Y GOBIERNO  

Impunidad ambiental, fracking y relato



Hay dos cuestiones muy preocupantes a la hora de analizar el tema de la indemnización a Repsol y el avance de la explotación de los hidrocarburos no convencionales, mediante el fracking, en nuestro país.
La primera se refiere a la impunidad ambiental. En 2012, poco después del anuncio de la expropiación a Repsol, el entonces subinterventor de YPF, Axel Kicillof, afirmó que el país no pagaría lo que la empresa española pretendía y que además se descontarían los pasivos ambientales. Desbordantes de entusiasmo, los gobernadores de las provincias petroleras comenzaron a hacer cálculos, prestos a competir en declaraciones impactantes: en Santa Cruz, Daniel Peralta estimó la existencia de un pasivo ambiental de US$ 3 mil millones. Martín Buzzi, de Chubut, consideró que “será muy importante e incluso puede superar al del resto de las provincias”. Sólo en Comodoro Rivadavia, consignaba el intendente Néstor Di Pierro, Repsol mantiene “una deuda de casi $ 200 millones, y además hay un pasivo ambiental por el paso del oleoducto de casi 3 mil pozos”. El ministro de Energía y Ambiente de Neuquén estimó que las proyecciones alcanzarían los US$ 1.500 millones… Redoblando la apuesta, en noviembre de ese año Kicillof presentó el denominado Informe Mosconi en la Biblioteca Nacional, donde constaba el reconocimiento del daño ambiental realizado por Repsol.
Sin embargo, ante la urgencia de negociar con Chevron, el Gobierno fue moderando el tono de los reproches. Así, el concepto de pasivo ambiental, que tuvo una entrada sorpresiva y fulgurante, desapareció por completo del discurso gubernamental y a la hora de acordar la indemnización con Repsol, en el oficialismo nadie volvió a mencionarlo. Una vez más triunfa entonces la impunidad ambiental, aunque también el cinismo político. Con ello, como viene sucediendo desde siempre, los pasivos ambientales se terminan socializando y toca a la población pagar con su salud, sus ecosistemas y sus territorios.
La segunda cuestión preocupante se refiere a la intensa campaña comunicacional que el Gobierno viene realizando, a través de YPF, a favor del fracking, al identificar deliberadamente empresa nacional, soberanía energética y defensa del shale gas. No sólo en 2013 YPF financió un número completo de la revista National Geographic e hizo una vasta propaganda televisiva (que incluyó un personaje central en una telenovela), sino que también este verano colocó un simulador del fracking en Pinamar con el objeto de “desmitificar algunas de las ideas que giran en torno al procedimiento de estimulación hidráulica, como que se ponen en riesgo las napas de agua y se utilizan químicos peligrosos”.
La ofensiva comunicacional en clave nacionalista es tal, que las voces disidentes hoy tienen escasos espacios para expresar sus posturas. Pareciera ser que el fracking, además de “necesario”, ahora es “bueno”… Una excepción en este escenario cada vez más monocorde es la del obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli, quien hace unos días difundió una cartilla para advertir sobre los “temores” que suscita el fracking en muchos países, así como sobre la escasa credibilidad de las empresas y del gobierno neuquino en la explotación hidrocarburífera. Bressanelli colocó dudas y preguntas razonables, haciendo hincapié en el principio precautorio, la falta de licencia social de parte de las poblaciones y la criminalización de la protesta.
En suma, además de la “deuda buena” (por el pago de la indemnización a Repsol), pareciera ser que ahora tenemos también el “buen fracking”. En realidad, estamos frente a la construcción de un nuevo relato mistificador, a partir del cual el Gobierno busca trasmitir certezas y apunta a ahogar cualquier intento de crítica al fracking, en un campo donde, en rigor, hay muy malos antecedentes (en Estados Unidos) y una gran incertidumbre.
*Investigadora y escritora, Conicet. / **Presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas.

Indemnizar a Repsol, socializar los pasivos ambientales


Columnistas


Indemnizar a Repsol, socializar los pasivos ambientales

22/03/2014



MARISTELLA SVAMPA (*) y ENRIQUE VIALE (**)
Cuando se anunció públicamente la expropiación del 51% de las acciones de YPF, desde Plataforma 2012 señalamos que no existía ninguna disposición sobre los pasivos ambientales producidos por el accionar de Repsol y que si estos pasivos ambientales sólo eran usados para reducir el precio de expropiación los daños terminarían siendo socializados, es decir, trasladados colectivamente a la sociedad.
En plena euforia estatizante, poco después del anuncio de la expropiación a Repsol, el entonces subinterventor de la compañía, Axel Kicillof, afirmó que el país no pagaría lo que la empresa española pretendía y que además se descontarían los pasivos ambientales. La noticia de que el gobierno planificaba auditar los pasivos ambientales dejados por Repsol causó un gran revuelo y no fueron pocos los voceros políticos y mediáticos del oficialismo que iniciaron una rápida recolección de datos a fin de cuantificar el "daño ambiental". "Actualmente, el rojo de Repsol en YPF asciende a cerca de u$s 15.000 millones, u$s 9.000 en concepto de pasivo financiero y el resto (más de u$s 6.000 millones) en daños al medioambiente en las principales provincias petroleras", escribía un columnista en un diario oficialista en abril de 2012.
Desbordantes de entusiasmo, los gobernadores de las provincias petroleras desempolvaron los informes ambientales y comenzaron a hacer los cálculos, prestos a competir en declaraciones impactantes: en Santa Cruz, Daniel Peralta estimó la existencia de un pasivo ambiental del orden de los u$s 3.000 millones. El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, consideró que "será muy importante e incluso puede superar al del resto de las provincias". Sólo en Comodoro Rivadavia, consignaba el intendente Néstor Di Pierro, Repsol mantiene "una deuda de casi $ 200 millones y además hay un pasivo ambiental por el paso del oleoducto de casi 3.000 pozos". En ese entonces, el ministro de Energía y Ambiente de Neuquén estimó que, si bien el pasivo aún no estaba monetarizado, las proyecciones indicaban que éste alcanzaría los u$s 1.500 millones. 
Claro que tanto entusiasmo resultaba paradójico, por no decir sobreactuado y falaz, habida cuenta de que, desde los 90, la mayor parte de las denuncias realizadas por comunidades afectadas, pueblos originarios y organizaciones ambientalistas fue sistemáticamente ignorada por los sucesivos gobiernos provinciales y nacionales, lo cual alcanza de pleno a la administración kirchnerista.
Así, el concepto de "pasivo ambiental" tuvo una entrada sorpresiva y fulgurante pero igualmente fugaz... Evidentemente el oficialismo encontró que no era conveniente seguir insistiendo en el tema debido a la existencia –real y potencial– de tantos reclamos de carácter socioambiental. A esto se sumó que el argumento pronto dejó de ser funcional en la puja con Repsol. Los tiempos fueron moderando el tono de los reproches ante la urgencia de negociar con otros operadores petroleros, como Chevron, para explotar Vaca Muerta.
En esta misma línea puede interpretarse la embestida del senador Miguel Ángel Pichetto a Gabriel Cherqui, representante de la comunidad mapuche Kaxipayin, durante el tratamiento en comisión del "Convenio de Solución Amigable" entre YPF-Repsol en el Congreso nacional. El senador le señaló que "su comunidad tiene acuerdos de trabajo con YPF", algo que Cherqui reconoció porque "no hay otra opción, no nos han dejado ninguna otra forma de vida". Recordamos entonces la conversación que tuvimos con un abogado de las comunidades, hace dos años, viajando por la estepa chubutense. Le preguntamos cómo veía la relación entre las empresas (petroleras, mineras) y las poblaciones indígenas. El abogado nos miró dos veces, respiró hondo y comenzó a hablar: "Las cosas son así. Las empresas llegan con todo el aval del gobierno, se presentan ante las comunidades indígenas y les dicen: 'Hola. Vamos a hacer el amor. Ustedes pueden elegir cómo y dónde: si quieren que sea en una pieza destartalada o en un hotel de lujo de cinco estrellas, si quieren que sea con la luz apagada o con la luz prendida, si quieren que sea de día o de noche. Pero que quede claro: vamos a hacer el amor'". Mientras lo observábamos, muy impresionados, él continuaba: "Lo dije en forma elegante, pero el verbo que se utiliza es otro, mucho más rudo...".
El breve pero contundente relato del abogado sirve para advertirnos acerca del violentamiento original que subyace en la relación empresas-comunidades indígenas, algo que incluye además al propio Estado y que seguramente está lejos de ser ignorado por el experimentado senador Pichetto.
En conclusión, triunfó una vez más la impunidad ambiental y también el cinismo político, pues las cláusulas de "desistimiento, renuncia e indemnidad" establecidas en el convenio entre YPF y Repsol no sólo eximen de responsabilidad a esta última sino que terminan socializando los pasivos ambientales y seremos el conjunto de los ciudadanos los que pagaremos entre todos, con nuestra salud, ecosistemas y territorios.
(*) Investigadora del Conicet y escritora. (*) Presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas

http://www.rionegro.com.ar/diario/indemnizar-a-repsol-socializar-los-pasivos-ambientales-1923621-9539-nota.aspx

ALAI, América Latina en Movimiento

12-02-2014

Primer Tribunal para Defenderlos

La Madre Tierra tiene derechos

Enrique Viale,  et al.
Clasificado en:  Política: DerechosHumanos, |   Internacional: Internacional, |  Social: Social, MedioAmbiente, |
Disponible en:  Español       
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“Este Tribunal, como una semilla, ofrece un potencial para poder cambiar nuestros caminos. Como un proceso continuo para reflexionar, redefinir, cambiar los paradigmas. Porque el camino actual es, predeciblemente, el camino de la extinción. El Tribunal nos permite reflexionar sobre otras posibilidades de la supervivencia humana en este planeta”.
 
Vandana Shiva
 

Por Enrique Viale, abogado ambientalista argentino; Horacio Machado, 
sociólogo argentino, y Alberto Acosta, economista ecuatoriano.



Hacia un cambio civilizatorio
 
El concepto jurídico de otorgar derechos a los seres humanos, en un momento de la historia, vino acompañado de algunas consideraciones como el individualismo. Un paso revolucionario para enfrentar los absolutismos. Era el individuo el sujeto de derechos. Sin embargo, esto condujo a despojar al individuo de su comunidad y de su entorno. Los seres humanos se colocaron -figurativamente hablando- al margen de la Naturaleza. Y desde esa posición asumieron el papel de conquistadores y dominadores de la Naturaleza. Los derechos sobre la propiedad privada completaron este proceso. Y con esta concepción se consolidó a la par el capitalismo.
 
Es por eso que el otorgar derechos a la Naturaleza no solo supone abandonar una idea de conquista, de colonización y de explotación de la Madre Tierra, sino que nos conmina a replantear el actual modelo de acumulación, que “vive de sofocar a la vida y al mundo de la vida”, como nos recordaba el filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría. Los Derechos de la Naturaleza, por lo tanto, nos plantean un cambio civilizatorio profundo, que cuestiona todas aquellas lógicas antropocéntricas dominantes. Cuestiona el capitalismo que en esencia aceleró el divorcio de los seres humanos con la Naturaleza. Y nos obliga a pensar en otras opciones de vida que impliquen, para empezar, la desaceleración del patrón de consumo actual, al tiempo que se construyen democráticamente sociedades más humanas y sustentables.
 
En línea con la propuesta del buen vivir o sumak kawsay, que emerge desde los países andinos, se trata de construir una sociedad sustentada en la armonía de las relaciones de los seres humanos con la Naturaleza, de los seres humanos consigo mismos y de los seres humanos con los otros seres humanos. Eso no implica una visión milenarista de un paraíso armónico. Este proceso no excluye las luchas sociales. Luchas que son múltiples y diversas, como son múltiples y diversas las formas de explotación, dominación y exclusión provocadas por el capitalismo.
 
Lo que debe quedar claro es que la relación armoniosa con la Naturaleza es un aspecto clave en la construcción del buen vivir. Esta es una postura biocéntrica que se basa en una perspectiva ética alternativa, al aceptar valores intrínsecos en el entorno. Todos los seres tienen un valor aún cuando no sean de utilidad para los humanos.
 
A lo largo de la historia del derecho, cada ampliación de los derechos fue anteriormente impensable. La emancipación de los esclavos o la extensión de los derechos a los afros, a las mujeres y a los niños y niñas fueron una vez rechazadas por ser consideradas como un absurdo. Se ha requerido que a lo largo de la historia se reconozca “el derecho de tener derechos” y esto se ha conseguido siempre con un esfuerzo político para cambiar aquellas visiones, costumbres y leyes que negaban esos derechos. Es curioso que muchas personas, que se han opuesto a la ampliación de estos derechos, no tienen empacho alguno en se entregue derechos casi humanos a las personas jurídicas… una de las mayores aberraciones del derecho.
 
Desde esa perspectiva, aceptar que la Naturaleza tenga derechos -propios, por lo demás- se enmarca en la lucha de la Humanidad por la ampliación permanente de los derechos. Por lo tanto no debería sonar extraño que los humanos busquemos garantizar nuestra existencia en el universo a partir de una legislación que empiece por favorecer a quien proporciona nuestro sustento, nuestra Madre Tierra o Pachamama.
 
Mirar al agua, a la tierra, a los ecosistemas, en suma a todos los seres vivos como sujetos de derechos, supone un cambio civilizatorio. Y ese cambio, en realidad, propugna un reencuentro de los seres humanos con la razón. Bien anotaba uno de los grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, el holandés Baruch de Spinoza (1632-1677), quien, en contraposición con la posición teórica sobre la racionalidad de la modernidad, reclamaba que“cualquier cosa que sea contraria a la Naturaleza lo es también a la razón, y cualquier cosa que sea contraria a la razón es absurda”.
 
Entre los Derechos de la Naturaleza consagrados tanto en la Constitución del Ecuador del año 2008, como en la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, adoptada por 35.000 personas en la Conferencia Mundial en Cochabamba, el 20 de abril de 2010, se encuentran: el derecho de la Naturaleza a existir y ser respetada; a mantener sus ciclos vitales y procesos evolutivos; a la regeneración y restauración integral e inmediata; a que no se afecten sus estructuras genéticas, entre otros.
 
Para empezar a hacer realidad esos derechos, en el marco de un proceso de profundo cambio civilizatorio, el viernes 17 de enero del presente año, se instaló el primer Tribunal Ético Permanente por los Derechos de la Naturaleza y de la Madre Tierra. Su sesión inaugural fue en Quito, en Ecuador, el país en el que se reconocieron por primera vez estos derechos a nivel Constitucional.
 
La iniciativa surgió y fue la expresión de la acción coordinada de un amplio conjunto de movimientos y organizaciones sociales de distintos rincones del planeta, todos movilizados por la voluntad de hacerse eco de los Gritos de la Tierra ante las agresiones que la Madre Naturaleza viene sufriendo desde los últimos cinco siglos, sistemáticamente y cada vez con más intensidad, en nombre del “progreso”. Este Tribunal, pionero en la búsqueda de construir caminos de Justicia Global frente a los delitos contra la Vida en sus fuentes, se constituyó como una plataforma permanente para escuchar y juzgar casos de violación a los derechos de la Madre Tierra sucedidos alrededor del mundo.
 
Vandana Shiva, reconocida física, ecofeminista, activista ambiental y autora de un sinnúmero de publicaciones, presidió este histórico Tribunal junto con otros nueve jueces y juezas provenientes de siete países y cinco continentes. El Tribunal escuchó nueve casos contundentes que solicitaban su admisión debido a las violaciones a la mencionada Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra. Para los casos de Ecuador, los presentadores también resaltaron las violaciones a la Constitución del Ecuador; cabe señalar que la universalidad de los Derechos de la Naturaleza, tal como sucede con los Derechos Humanos, permite recuperar los derechos de la Constitución ecuatoriana para proyectarlos a nivel de todo el planeta.
 
Un proceso expedito y profundamente documentado
 
El fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávila, de Ecuador, dio inicio al Tribunal. Este se abrió convocando el testimonio de dos expertas sobre la importancia fundamental de los Derechos de la Naturaleza. Al estrado pasaron las indígenas del Abya-Yala: Casey Camp-Horinek, Ponca de Oklahoma, EEUU, y Patricia Gualinga, representante del pueblo indígena kichwa de Sarayaku de la Amazonía ecuatoriana. Sus alegatos ratificaron la necesidad del reencuentro de los seres humanos con la Naturaleza desde las vivencias y prácticas de las comunidades indígenas, que asumen cotidianamente su pertenencia con y en la Naturaleza, en suma que aceptan formar parte de ella.
 
A continuación, se avocó al tratamiento de casos considerados emblemáticos en la violación a los Derechos de la Naturaleza. Se presentaron seis casos puntuales: la contaminación del caso Chevron-Texaco (Ecuador); el derrame de la British Petroleum (BP) en la plataforma Deep Horizon (EEUU); el proyecto de extracción de petróleo en el Yasuní-ITT (Ecuador); la amenaza contra el Gran Arrecife de Coral debido a la minería de carbón (Australia); la minería metálica a cielo abierto en la cordillera del Cóndor, el caso del yacimiento Mirador (Ecuador); los casos de fractura hidráulica (EEUU). Se admitieron además dos casos de escala global que representan violaciones sistémicas de los Derechos de la Madre Tierra: la amenaza de los organismos genéticamente modificados o transgénicos y el cambio climático.
 
Como corolario de estas presentaciones, Pablo Solón, director ejecutivo de Focus on the Global South, que presentó magistralmente el caso del Cambio Climático Global destacó que éste está afectando prácticamente a todas las áreas de la vida en el planeta y que es preciso iniciar un proceso en contra de los principales responsables de tanta devastación ambiental y social, que afecta a los Derechos de la Naturaleza y a los Derechos Humanos. Solón insistió en llevar a juicio a los gobiernos de los países industrializados, a las grandes corporaciones transnacionales, e inclusive a Naciones Unidas, como representantes del capitalismo tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados.
 
Igualmente se conoció sobre la persecución contra los defensores de la Naturaleza en Ecuador, como un caso de preocupante actualidad en muchas partes del planeta.
 
Terminadas las presentaciones por parte de profundos conocedores de cada uno de los casos, el fiscal especial de la Tierra, Ramiro Ávila, nos recordó que los sistemas vivos de la Tierra, incluyendo a la Humanidad, estamos pasando crisis múltiples evidenciadas por el creciente cambio climático, la extinción masiva de especies, la deforestación, la desertificación, el colapso de la pesca, los contaminantes tóxicos, con consecuencias trágicas que afectan todas las formas de vida. Cambios que son atribuibles, como lo demostró el Panel de Cambio Climático, a la acción de los propios seres humanos, sobre todo organizados dentro de la civilización capitalista.
 
En los sistemas legales mundiales, la Naturaleza es considerada un objeto, una cosa susceptible de propiedad, en la que se otorga a su dueño el derecho a destruirla para obtener ganancias económicas. Los Derechos de la Naturaleza reconocen que los animales, las plantas, el suelo y los ecosistemas no pueden ser simplemente objetos de propiedad sino que son seres con el derecho inherente a existir. Las personas, pueblos, comunidades y autoridades tienen la responsabilidad de garantizar estos derechos en el nombre de la Naturaleza. Esta visión jurídica es consistente con los conceptos de los pueblos indígenas sobre las leyes naturales, las instrucciones originales, así como con reconocer que los seres humanos somos parte de la Naturaleza, y sobre todo somos uno en el ciclo de la vida. Otorgar derechos a la Naturaleza, como se anotó antes, supone garantizar nuestra propia existencia. El fiscal de la Tierra, al concluir su profunda y sentida intervención, argumentando sostenidamente en derecho, solicitó al Tribunal que se admitan estos casos en nombre de los ecosistemas afectados, así como de los pueblos que dependen de ellos.
 
Los primeros miembros del Tribunal Ético por los Derechos de la Naturaleza y la Madre Tierra fueron: Alberto Acosta, economista y ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador; Blanca Chancoso, lideresa kichwa y educadora de Cotacachi, Ecuador; Cormac Cullinan, abogado y autor (Ley Salvaje, Wild Law), Earth Democracy Coop, Cape Town, South Africa; Tom Goldtooth, Dine’/Dakota director de Indigenous Environmental Network de Minnesota, EEUU; Julio César Trujillo, abogado constitucionalista representante de Yasunidos, Ecuador; Elsie Monge, activista de Derechos Humanos y Presidenta de CEDHU y FIDH, Ecuador; Atossa Soltani, fundadora y directora de Amazon Watch, EEUU; Enrique Viale, abogado ambientalista y activista de Argentina; y Tantoo Cardinal, actriz (Danza con Lobos) y activista contra las arenas bituminosas, Canadá.
 
En esta primera sesión del Tribunal Ético Permanente de los Derechos de la Naturaleza participaron representantes de Australia, Suiza, Sudáfrica, Estados Unidos, España, Canadá, India, Rumania, Bolivia, Argentina e Inglaterra, Colombia, Alemania, Francia, así como de Ecuador.
 
Un reconocimiento oportuno
 
Resultó coherente que el Tribunal de los Derechos de la Naturaleza se origine en Ecuador, primer país en reconocer estos derechos en su Constitución. Es irónico, sin embargo, que Ecuador haya abandonado su liderazgo y su compromiso de respetar los Derechos de la Naturaleza establecidos en su Constitución, que fuera aprobada mayoritariamente por el pueblo ecuatoriano en las urnas.
 
El Gobierno de Ecuador actualmente promueve la ampliación de la explotación petrolera y la minera a gran escala amenazando tres millones de hectáreas de sus bosques amazónicos remanentes, mientras activa una sistemática campaña contra aquellas personas y organizaciones que defienden los derechos de la Madre Tierra. La criminalización de la resistencia popular -derecho consagrado en la Constitución- es la herramienta gubernamental para seguir ampliando el extractivismo: megaminería, petróleo, agrocombustibles, etc.
 
Durante su sólida argumentación para admitir al caso Yasuní-ITT y debido a las amenazas urgentes, el Tribunal aceptó establecer una sala especial para procesar inmediatamente ese tema y el caso del hostigamiento a los defensores de la Naturaleza, incluyendo a los recolectores de firmas para la consulta popular, con la que se quiere frenar la explotación del crudo en el Yasuní-ITT. Adicionalmente habría que considerar la suspensión de las actividades extractivistas en el bloque 31 y en el 43 (ITT) y una auditoría general para todas las actividades en el Parque Nacional Yasuní.
 
Vandana Shiva, presidenta del Tribunal, recogiendo el sentir de todo el Tribunal, condenó las acciones de la empresa petrolera Chevron-Texaco y se solidarizó con las comunidades indígenas que ganaron el caso contra dicha transnacional; igualmente reitero su posición de apoyo a mantener el crudo en el subsuelo del Yasuni-ITT: “Todo el mundo puede explotar petróleo pero Ecuador puede soñar y ser más ambicioso al tener Derechos de la Naturaleza en la Constitución y crear la visión del Yasuní-ITT”, concluyó.
 
Al cerrar el Tribunal, la doctora Shiva pidió que todos los casos que fueron admitidos por el Tribunal se profundicen “hasta que los derechos de la madre tierra se conviertan en el marco que gobierne nuestras vidas.” Y para finalizar señaló que actualmente, en muchas partes, “quienes viven en relación con la Madre Tierra son calificados como primitivos. Reconocer los derechos de la Madre Tierra permite reconocer que aquellos que viven en relación con ella son las civilizaciones más avanzadas del planeta”.
 
Después de todo un día de sesión, con presentaciones y deliberaciones, el Tribunal, que contó con una asistencia de más de 400 personas, tomó la decisión unánime de admitir los nueve casos. Además estableció la fecha para la siguiente sesión del Tribunal para diciembre de 2014 en Lima, Perú, en ocasión de la XX Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
 
De esta manera, con la puesta en marcha de este Tribunal se empieza a cambiar la historia.-

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Infografía: Miriam García Torres.
 

Febrero de 2014
Por Enrique Viale, abogado ambientalista argentino; Horacio Machado, sociólogo argentino, y Alberto Acosta, economista ecuatoriano.


http://www.alainet.org/active/71264&lang=es

YPF-Chevron: la visión más cortoplacista

POR MARISTELLA SVAMPA SOCIOLOGA 

ENRIQUE VIALE ABOGADO AMBIENTALISTA


En lugar de pensar una agenda de transición y orientarse hacia las energías limpias y renovables, el Gobierno nacional reafirma la dependencia de los combustibles fósiles y embarca a la empresa petrolífera nacional en una explotación que ha despertado numerosos y fundados cuestionamientos.
YPF-Chevron: la visión más cortoplacista

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28/08/13
Hace más de un año, desde Plataforma 2012 argumentamos que la anunciada “recuperación” de YPF presentaba numerosos problemas, ya que la ley no proponía cambio del marco regulatorio ni política de nacionalización de los hidrocarburos ni tampoco asistíamos a una verdadera estatización de la empresa. Lamentablemente, el escandaloso acuerdo firmado entre YPF y Chevron refrenda este diagnóstico, confrontándonos con una nueva estafa realizada por el gobierno nacional a la sociedad argentina.
YPF eligió a la empresa que tiene la mayor condena ambiental de la historia, para utilizar el peor método de extracción (el fracking). En Ecuador, Chevron es responsable de la contaminación de 500 mil hectáreas de la Amazonia y de la grave violación de derechos de los pueblos indígenas.
Asimismo, el convenio firmado entre YPF y Chevron tiene carácter de “secreto” y ha sido ocultado incluso a los legisladores de la provincia del Neuquén, que lo aprobarán sin siquiera verlo.
Tamaña prepotencia se consuma no sólo sin llamado a audiencia pública y sin que el acuerdo haya pasado por la comisión de medio ambiente, sino también en el marco de una flagrante violación del Convenio 169 de la OIT, que exige el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades Mapuches sobre lo que pueda ocurrir en sus territorios.
Mitos y falacias, pero sobre todo poderosos lobby económicos, buscan legitimar esta vía, sirviéndose de “conocimiento experto”. Uno de ellos es aquel que afirma que no hay posibilidad fáctica ni económica de desarrollar energías alternativas que apunten a la salida de una matriz dependiente de los combustibles fósiles. Y bajo esa supuesta “verdad”se consolida el peor de los caminos, que abreva en una visión “eldoradista”, en la creencia de un “nuevo descubrimiento que nos va a salvar”, en nombre de un futuro de progreso que nunca llega … Es claro que detrás de las energías limpias y renovables no está laespeculación financiera que sí hay detrás de los hidrocarburos no convencionales, negocio que genera réditos millonarios aún antes de comenzar la extracción.
Asimismo, la ganancia está más dispersa y menos concentrada, al contrario de lo que sucede con los grandes monopolios que dominan los hidrocarburos. En cuanto a los costos también hay que desmontar el mito de la imposibilidad económica: a título de ejemplo, el ingeniero en petróleo, Eduardo D´Elia hizo análisis que muestran que con el valor de un pozo de fracking, que tiene una vida útil de 6 años, se pueden poner en funcionamiento seis aerogeneradores, que proveerían de energía eólica por 30 años.
Por otra parte, hay que preguntarse: ¿Energía para qué y para quién?
En nuestro país entre tres megaemprendimientos mineros consumen la energía equivalente a la que otorga Atucha I; una sola empresa como Aluar consume tanto gas como el que importamos de Bolivia; minera La Alumbrera consume más energía que toda la provincia de Catamarca y, por último, la empresa Barrick -en Pascua Lama- dilapidará casi 1000 millones de litros de hidrocarburos durante todo su proceso extractivo.
Así, en vez de pensar una agenda de transición y orientarse hacia las energías limpias y renovables, el gobierno nacional y los responsables provinciales reafirman la dependencia de los combustibles fósiles y se embarcan ciegamente en la explotación de hidrocarburos no convencionales, los cuales presentan mayores costes operativos, son más difíciles de extraer, más contaminantes y sus yacimientos presentan una vida útil inferior respecto de otros tipos de energías.
El colmo de la renuncia al pensamiento crítico lo marcó la comisión de desarrollo energético de Carta Abierta que en un comunicado donde ni siquiera se nombra a Chevron, se justifica el acuerdo, invisibilizando la problemática socio-ambiental que encierra esta metodología de extracción y las resistencias populares que hoy se multiplican en todas partes.
En nuestro país, por ejemplo, a la decena de municipios que ya prohíben esta metodología, acaba de sumarse la localidad rionegrina de Allen, donde el fracking pretende avanzar desplazando plantaciones centenarias de peras y manzanas.
En fin, el gobierno nacional, sus socios provinciales y sus voceros manipulan, ocultan y niegan información, minimizan los costos sociales y ambientales apelando a una mirada cortoplacista, yevaden la discusión abierta y responsable de estos temas, los cuales requieren tanto de una visión estratégica y de largo plazo como una verdadera democratización de las decisiones colectivas.

Ver en: http://www.clarin.com/opinion/YPF-Chevron-vision-cortoplacista_0_982701800.html

“EL FRACKING ES CHUPARLE LOS ÚLTIMOS JUGOS A LA TIERRA”


Fracking


“El fracking es chuparle los últimos jugos a la tierra”
Enrique Viale es fundador de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, miembro de Plataforma 2012 y defensor de la energías renovable. En esta entrevista a LBF aclara puntos oscuros detrás del fracking que se utilizará en Vaca Muerta.

Por Federico Millenaar y Alan Ulacia. Ilustraciones: Groger Gutierrez


Muchos dicen que la reconversión de la matriz energética hacia las energías renovables, desde el punto de vista económico, es una utopía. ¿Cuál es tu opinión?
No es cierto. Con la elección de los hidrocarburos “no convencionales” se consolida el peor de los caminos, sin posibilidad alguna de empezar a buscar opciones diferentes. Es posible ir saliendo gradualmente de los hidrocarburos pero hay que tomar la decisión política. Pero justamente lo que se está haciendo acá es lo contrario. No es cierto lo de los costos, ya que el de los hidrocarburos es enorme, por eso se necesitan inversiones tan grandes. Lo que las energías alternativas no tienen es la especulación financiera que hay detrás de los “no convencionales”. La energía alternativas también son menos concentradas, es decir, las ganancias están más dispersas, al contrario de los hidrocarburos. Por eso no tienen el lobby, tanto económico como científico, que tienen atrás los hidrocarburos y que mantiene la ilusión de que no existe otra salida, que cualquier otra cosa es imposible. Nosotros sabemos que es posible: con lo que cuesta un pozo de fracking se pueden poner seis aerogeneradores, los pozos proveen de energía por seis o siete años mientras que los otros por treinta. Hay un análisis del ingeniero en petróleo Eduardo D´Elía  que hizo un análisis comparativo.
Si es rentable, ¿por qué no lo implementan los países desarrollados?
Hay una visión economicista de que el mercado puede resolver todo, que si una cosa es rentable es mejor. Entonces, primero esto no es cierto. Segundo, tenemos que ver todo lo que hay detrás de los hidrocarburos, porque hay una especulación financiera enorme, que va más allá de lo que ganen con la extracción. La venta de activos, de acciones, etc, que generan ganancias millonarias para mucha gente antes de cavar 10 centímetros. Esto es defendido por grandes lobbystas que instalan mitos, uno de ellos es que no hay otra salida. También tienen sus científicos, que alimentan estos mitos.

El fracking es nocivo; podes poner mil expertos mirando y va a contaminar igual.

Uno de los argumentos para defender el acuerdo entre YPF y Chevron es que ayudaría a salir de la actual “crisis energética”
Nosotros decimos que es una visión “eldoradista”, por el famoso “El Dorado”, donde un hay un “descubrimiento” que nos va a salvar a todos. Pero esa es la típica historia de Latinoamérica, un capítulo más de “Las Venas Abiertas” (de Eduardo Galeano). Siempre la región ha vivido con esa ilusión de que un descubrimiento “nos va a salvar”. En Argentina ahora es Vaca Muerta, mientras que en otros países es otra cosa. Pero la verdad es que eso nunca llega y se consolida un esquema asimétrico donde seguimos siendo exportadores de naturaleza, con los costos sociales y ambientales afrontados por nosotros. Sin embargo, termina siendo un commodity más. Chevron no tiene como intención fomentar el desarrollo del país.
¿YPF no influiría en otra dirección?
Pareciera que no. Eligieron el peor camino con la peor empresa.
Chevron dice que el daño ambiental lo hizo Texaco, empresa a la cual compraron
Son personas jurídicas que tienen continuidad. Sería como decir que lo hicieron los operarios de antes pero los de ahora no lo harían. Además, decir eso es faltarle el respeto a la justicia de Ecuador, que la condenó a pagar 19 mil millones de dólares.
¿Cómo se enmarca el fallo favorable a Chevron de la Corte Suprema de Argentina?
Ese fallo en realidad lo que hace es rechazar una medida cautelar, es decir que la cuestión de fondo sigue. Yo lo cuestiono mucho ese fallo, pero no dice que Chevron no contaminó sino que se basa en rigorismos procesales para darle una mano al Gobierno. La cuestión de fondo no tiene discusión en la Justicia argentina porque es una sentencia firme sin más apelaciones después de un juicio de 16 años en Ecuador. Chevron es una empresa prófuga.
Hay quienes dicen que lo que hizo Texaco se relaciona con otro “clima de época” ya que en los `80 las empresas norteamericanas no rendían cuentas a nadie en Latinoamérica, pero ahora sí
Nosotros seguimos mucho el tema de la minería y eso también se dice mucho: “Esas cosas se hacían hace 30 años pero ahora ya no”. Dentro de 30 años nos van a decir lo mismo. Yo tengo miedo de que dentro de 30 años estemos buscando a Chevron en otros países. Nosotros elegimos a la empresa con la mayor condena ambiental de la historia para utilizar el peor método de extracción, que es el fracking. En Ecuador contaminó 500 mil hectáreas e hizo desaparecer a tres pueblos indígenas. Se podría encuadrar como un delito de lesa humanidad según el Tratado de Roma.
Enrique Viale
Enrique Viale, abogado ambientalista
¿Ustedes plantean directamente no explotar las reservar de “no convencionales” o explotarlas y usar las ganancias para desarrollar la energías renovables?
Algunos plantean cómo financiar la transición. Algunos de los autores plantean hacerlos con la explotación de los “no convencionales”. Pero se puede hacer también con el petróleo convencional. Nosotros planteamos que no hay que explotar los hidrocarburos “no convencionales”, por lo menos por diez años hasta que se investigue más.
Muchos especialistas aseguran que, si se efectúan los controles, el fracking no es más peligroso que otras actividades industriales. Una de las razones sería la gran profundidad de los pozos
No es cierto eso igual, la profundidad en Vaca Muerta no es homogénea, hay partes a 600 metros. Es un mito que están tratando de instalar. Chevron ahora está poniendo mucho dinero en los medios y en las redes sociales para instalar el mito de que el juicio en Ecuador fue fraudulento. Nosotros también hemos hablado con geólogos, el saber científico no lo tienen sólo ellos. Porque sino parece que de un lado son fanáticos ambientalistas y del otro están los científicos. Otro de los mitos que tratan de instalar es que va a haber mucho control. Igual que con la megaminería, la técnica es nociva; podes poner mil expertos mirando y va a contaminar igual. Controlar esa cantidad de metros para abajo, sin que nada se rompa, es imposible, y ellos lo saben.
La reutilización del agua dentro de la industria del petróleo es otro mito
Sino no se entiende que tengan tantos permisos de uso de agua, tantos camiones cisterna, tantos acueductos construidos especialmente. Es mínima la parte que se puede reutilizar.
Si descentralizás la fuente de energía le estás sacando el monopolio a alguien que se está llenando de dinero
Los estados provinciales no tienen tampoco un gran historial a la hora de controlar a las empresas
Por supuesto que no. Y no tienen un buen historial ni siquiera controlando las explotaciones tradicionales, que supuestamente es la técnica más conocida. Hay mucha contaminación en la Patagonia. Yo creo que esto va a traer mayores conflictos que la mega minería. Por ejemplo, la Justicia de Neuquén es absolutamente adicta al poder político y económico del momento. Neuquén tiene una familia que controla la provincia hace 50 años, los Sapag. A los legisladores les están haciendo firmar un acuerdo que no pueden leer, es una cosa vergonzosa. Además se está violando el convenio 169 de la OIT, que habla del consentimiento libre, previo e informado de los Mapuche sobre lo que se va a hacer en sus tierras.
Obama dijo que con esta técnica había hidrocarburos para 100 años más
El fracking viene a sostener el mito del crecimiento ilimitado. Esto es chuparle los últimos jugos a la tierra. Es la última frontera para mantener esa ilusión del capitalismo. Va en el mismo sentido que la megaminería, la soja transgénica. No se cuestiona la visión extractivista, no se piensa en un modelo alternativo.
¿Cuál es plan para el avance de las energías renovables en un contexto mundial capitalista y para un país subdesarrollado como Argentina?
Lo primero que hay que pensar es “energía para qué y para quién”. En nuestro país entre tres mineras consumen la energía de Atucha I, una sola empresa como Aluar consume tanto gas como el que importamos de Bolivia, la Alumbrera consume la misma energía que toda la provincia de Catamarca. Eso es algo que hay que pensar. Otra cosa es poder salir de esas verdades hegemónicas, por ejemplo, poder descentralizar la fuente de energía, pero le estás sacando ese monopolio a alguien que se está llenando de dinero. También hay que saber llevar la transición, no es de un día para otro. Por ejemplo, Alemania, aunque no estoy diciendo que son el ejemplo a seguir, tiene un 50% de su energía renovable.
¿Ya se pueden ver efectos negativos en los pocos pozos de fracking que funcionan?
Hace poco hubo un temblor en Las Heras, Santa Cruz, por primera vez en la historia, cerca de tres pozos nuevos de fracking. Un sismo en un lugar donde nunca en la vida hubo un sismo. La contaminación de acuíferos no la podemos conocer todavía porque son muy nuevos. Lo que sí hay también es apropiación de territorio, porque en un principio se utilizan cientos de camiones. Además esos pozos quedan así y ¿cuánto soportan?


ver nota en: http://labrokenface.com/enrique-viale-fracking-argentina/


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